En las últimas semanas abundan noticias sobre decisiones empresariales e informativas, en nuevos y viejos medios, que plantean una “vuelta a las raíces” del periodismo, o al menos, una renovada reflexión sobre algunos principios del buen periodismo y de la gestión de su valor. Sirvan como ejemplo las siguientes:
1. Gawker (“Gawker to Drop Old Blog Look“). Gawker, uno de los mayores éxitos del nuevo periodismo online en Estados Unidos, acaba de anunciar que desde el próximo enero abandonará su sistema de actualización continua, y de prensentación de la información según su inmediatez, para optar por un sistema mixto, en el que sobresalgan sus “historias” principales. Estas, además, se mantendrán en la portada el tiempo que sea necesario.
Pablo Pardo, corresponsal de El Mundo en Estados Unidos, profundizaba en su blog en algunas de las ideas del director The Economist, John Micklethewait, sobre la decisión de ir cerrando cada vez más al público que no paga los contenidos de la web -mínimos- que ahora todavía se pueden consultar en abierto.
4. The Times (“Times claims 105.000 online subscribers“). El experimento de Murdoch de cobrar por la edición online de The Times ya tiene sus primeros datos: 105.000 suscriptores nuevos, y aproximadamente los mismos que se han registrado en las ediciones de pago online por ser ya suscriptores del diario en papel.
Sólo el tiempo dirá si éstas y muchas otras actuaciones que se empiezan a poner en marcha en estos meses, de recuperación del periodismo y de su modelo de negocio más convencional, evitarán que pronto algunos periódicos acaben como se describe en la siguiente parodia de un Boston Globe con tres suscriptores.
Cuando se descubra el espíritu de que el periodismo da conocimiento y no noticias tendrá sentido cobrar por contenido. Y para cobrar por contenido hay que saber crear una Redacción como las que citas: periodistas preparados y valorados para hacer lo que ningún otro podría.